Esa agua

El hombre navega disuelto en el agua
que el río
lleva al mar,
durante su recorrido
la vida le envía
muchas piedras, en todo el trayecto
muchos pozos
y el fuego del sol,
sólo cuando el caudal
llega al mar
el hombre consigue su fin,
su cometido:
añadir su nada a una nada mayor
que puede ser eterna
y desaparecer.