No nos basta el inminente infierno

Los diarios del día riman
con el amargo café, me estremezco
mientras descifro mensajes
e imagino futuros hechos,
en mi pecho anida un silencio
oscuro como túnel eterno,

mis manos enfrían la taza,

¿hay alguien más allá de del cristal empañado?

¿dónde fijar la mirada cuando el pensamiento
es incapaz de asumir las mentiras que leo?

¿Será el alma,  ese rostro borroso, esa cara sin gestos,
quien nos redima por esta cobarde inacción?

Siento piedad por mi sombra, miedo
del sol que quema en invierno,
pena
por las locuras que invocamos
para convencernos
que no fuimos nosotros
quienes del cuadro borraron
la tierra y sus frutos,

no alcanzan los brazos del mundo
para frenar el desierto,
no bastan los mares
con sus colmillos de sal
para frenar al hambriento,
no basta que duela hasta el viento
para disuadir al verdugo
y su hambre de gloria,

hemos sembrado dolor
muy hondo en la tierra,
erramos la semilla
y ahora giramos el rostro
al divisar, siempre de lejos,
el avance del monstruo,

no nos basta el inminente infierno
y así seguimos danzando,
pateando con alegría el estiércol,
acomodados sobre las cenizas
de un pasado inconcluso
cuya brasa enterrada
acabará quemándonos por dentro.

 

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La Rambla de la vida #poemasdeamor

Búscame

entre las barras más marrones de los bares de humo,

en las escaleras de sal de los puertos sucios,

bajo la impensable sombra

de los árboles que el sol devora,

búscame entre la gente

por las calles más húmedas y viejas

de cualquier ciudad,

frente a edificios heridos de muerte

por su historia olvidados,

no te diré nada si me miras,

suelo esconder lo que late detrás de mis ojos

pero si te fijas,

verás espejos juntos e infinitas avenidas,

ciudades falsas

y rostros que cambian,

quizá la vida nos otorgue la posibilidad de adentrarnos

de la mano en el mundo,

entonces sonreiremos al pasar delante

de los mimos,

nos miraremos fijamente cuando en nuestro camino

se crucen las manos hambrientas de un niño,

contemplaremos a las putas desayunar

en terrazas vacías

cuando la ciudad aún duerme,

dormiremos en húmedos cuartos

al calor de nuestra piel, comeremos la fruta

que cae al suelo en los mercados,

conjugaremos temblando

todos los tiempos del verbo amar,

nunca le huiremos al amor

aunque sabemos

que al amar abrimos una herida

y que el tiempo

arroja en ella

la sal de muchas lágrimas.

Otro hombre contigo #poemasdeamor

se ama si se comparte la soledad hasta confundirse, cuando uno de los amantes extraña el tiempo a solas se aleja de su amor
hoy mi mano es tu mano y mi temblor es el pulso de un amor que ya no teme la derrota
Bastó un solo amanecer

para saber que no existe cuerpo

sin alma,

para entender que existen idiomas

que se sólo se hablan con la piel,


casi un suspiro

para olvidar el frío

de este extraño verano

y el dolor incoloro del silencio

en soledad,

bastó descubrir tus labios

para cambiar el color del horizonte

de los días

que han de suceder,


bastó creer un segundo que tu pulso

navegaba por mis venas

para creerme a salvo

de todas las penas que ocupaban mi memoria,


bastó un segundo de tu mirada

para comprender que son tus manos

las que abrazan mi frente

todas las mañanas

de este nuevo mundo

que ya hizo de mí otro hombre,



te nombro,

amor,

eres la fuerza interior

que barre mi orgullo

y mi voluntad,

que me  atrapa las tripas

hasta olvidar el hambre,


eres la más dulce protección

que jamás sintieron mis huesos,

hada silenciosa que me libera

de esas punzantes y lentas horas,

rendido como estaba

a la tortura

del darme por vencido,

ahora sé que sin ti pierdo techo,

país, raza, rumbo,

si has de volar de nuevo amor

rezaré para que pronto ocurra

la sequía que seque mi sombra

o el río

que desborde mi alma

para no tener que volver a luchar por un motivo

que viaja contigo

hacia la eternidad.

Al final del camino

Existe un legado

al final de un camino

que nunca andarás,

no somos ni números ni letras,

sólo sombras que sobran,

escribo porque echo de menos mi voz,

porque el ruido no ha de vencerme,

diviso la derrota

si mis ojos enfocan la victoria,

nací para descubrir

todos los secretos que esconden mis poros,

para calmar una locura

cuyo idioma balbucea en oscuras instancias,

en parques vacíos,

en domingos con aroma a ciprés,

vivo, camino, escribo, leo,

todo para perdonar lo que me duele,

para poder mirar de frente

a mis ancianos,

para darles la voz que les robaron,

les miro a los ojos,

les acaricio los brazos,

les sonrío,

ellos están aquí, respiran, se quejan poco,

pero ya nada de lo que les ocurre es suyo,

buscan en silencio el hielo del olvido,

la palabra final que en vida olvidaron.

Alba

El calor entre el hielo, el frescor entre el fuego,

la soledad entre personas, la alegría en soledad,

el hambre en la tierra de la abundancia, la pobreza entre

mármol fino, el río seco entre árboles verdes, amigos que te hablan

sin mirarte a los ojos, abrazos incoloros, viento que reconforta y enferma,

amor oculto que te despierta, reflejos de una luz que sólo brilla

en ti,

amor en forma de gato, tardes de domingo lluviosas y tú, siempre tú

alba del día

esperando mi respuesta.

Juntos

Tú y yo

inventaremos nuevas teorías

y defenderemos ideas por separado,

gozaremos al unísono de placeres

y paisajes olvidados,

sufriremos enormes y pesadas nubes grises

y tardes de lluvia y silencio,

tú y yo

seguiremos caminando

mientras nuestros labios se busquen,

mientras nuestra lengua necesite seguir explorando

otra lengua,

mientras perdure el calor en la piel

después del amor,

tú y yo

mancharemos la ropa de barro y cenizas,

regaremos las plantas

con agua que nadie supo,

esperaremos a la lluvia en silencio

y juraremos fidelidad

al viejo sol,

tú y yo

estamos aquí descubriendo la verdad que se esconde

donde no queda nada,

en el vacío insalubre al que el mundo nos condena.